BTS en cines: la gira ARIRANG convierte la sala en estadio

Los conciertos de Kaohsiung y Yakarta llegarán a las salas el 21 de noviembre y el 29 de diciembre, y en México ya están en la cartelera de Cinépolis. Para el ARMY, la función de cine se ha vuelto otra forma de estar en la gira.

Dos conciertos de la gira ARIRANG tendrán una segunda sede: las salas de cine. La función de BTS en Kaohsiung, Taiwán, se proyectará íntegra el sábado 21 de noviembre, y la de Yakarta, Indonesia, el martes 29 de diciembre. Los boletos salen a la venta el jueves 5 de noviembre. En México, Cinépolis ya tiene las dos fechas en su cartelera. Para el ARMY mexicano, que en mayo tuvo al grupo tres noches en el Estadio GNP Seguros, ver a BTS en cines es la manera de seguir una gira que ahora recorre Asia.

Las funciones las distribuye Trafalgar Releasing, una empresa que lleva conciertos, ópera y teatro a las salas. Trafalgar las presenta junto con HYBE y su sello BIGHIT MUSIC, y las tres empresas las anunciaron el 2 de noviembre. Con ellas, la gira completa su año en cartelera: abril trajo a las salas Goyang y Tokio; junio, Busan, y octubre, Buenos Aires y São Paulo. Visto así, RM, Jin, SUGA, j-hope, Jimin, V y Jung Kook hacen dos giras a la vez: la de los estadios y la que viaja por las salas.

Cuándo y dónde ver a BTS en cines

Estos son los datos para apartar la fecha:

  • Kaohsiung: sábado 21 de noviembre. En algunos países habrá funciones extra el domingo 22.
  • Yakarta: martes 29 de diciembre. En algunos países habrá proyecciones el miércoles 30.
  • Venta mundial: abre el jueves 5 de noviembre a las 7:00 h del centro de México (13:00 GMT). En btsliveviewing.com hay registro para avisos y enlaces a las cadenas de cada país.
  • En México: las dos funciones están en Cinépolis, con una duración de 180 minutos. La cadena todavía no publica precios ni horarios.
  • Tráiler: se estrena a esa misma hora en el canal oficial de BTS en YouTube.

Oficialmente, el evento se llama BTS WORLD TOUR ‘ARIRANG’ IN KAOHSIUNG & JAKARTA: LIVE VIEWING. Live viewing es el nombre con el que se conoce este tipo de transmisión de un concierto en salas. Pero «en vivo» no siempre significa al mismo tiempo. Taiwán va 14 horas adelante de la Ciudad de México, y Yakarta, 13. Esa distancia se nota en la cartelera: no todas las salas pasarán el concierto mientras ocurre, y en varios países llegará en diferido, con horario propio.

En la cartelera de Cinépolis, las funciones aparecen como «BTS WORLD TOUR ‘ARIRANG’ IN KAOHSIUNG: LIVE (2026)» y «BTS WORLD TOUR ‘ARIRANG’ IN JAKARTA: EN VIVO». Aunque el título diga «LIVE» o «EN VIVO», conviene revisar la hora de cada sala antes de comprar.

El 2 de noviembre, Trafalgar Releasing anunció en Instagram las funciones desde Kaohsiung y Yakarta.

Un escenario de 360 grados, contado en una pantalla

La gira ARIRANG se monta sobre un escenario redondo: el grupo canta en el centro y el estadio lo rodea. Por pura geometría, en cada momento alguna parte de las gradas ve de espaldas a alguno de los siete. En la sala eso no pasa: un equipo de realización decide en vivo desde qué lado se mira cada canción.

La imagen principal del anuncio lo deja ver casi sin querer: detrás del público de pista, frente a las gradas, hay una plataforma con cámaras que apuntan hacia los siete. A nuestro juicio, ahí está la diferencia entre el concierto y su versión en sala. El estadio da presencia; el cine, una mirada dirigida. Desde la sala se pierde la vibración del suelo, pero se gana lo que el escenario redondo le niega, por turnos, a cada sección del estadio: estar del lado de enfrente.

Los siete integrantes de BTS, con chaquetas de cuero oscuro, avanzan sobre el escenario bajo una luz azul durante la gira ARIRANG
En la sala, la cámara elige desde dónde se ve a los siete: un privilegio que no da ninguna gradería. Foto: cortesía de BIGHIT MUSIC y Trafalgar Releasing

La butaca también canta: cómo se vive BTS en cines

Lo que hace distinta a esta clase de función no está solo en la pantalla, sino en la sala. En una película se pide silencio; en las proyecciones de BTS, buena parte del público canta, corea los nombres de los integrantes y, donde la sala lo permite, prende sus lightsticks como si estuviera en la gradería. Hay cadenas, como la tailandesa Major Cineplex, que lo dicen en la ficha de la función: se vale vitorear, aplaudir y entrar con lightsticks. Marc Allenby, director ejecutivo de Trafalgar Releasing, describió estas transmisiones como «una celebración compartida en la pantalla grande».

El ARMY se organiza en plataformas como Weverse y sigue al grupo ciudad por ciudad. Para esa comunidad, la sala parece resolver algo que el teléfono no: ver el concierto acompañada. El boleto de cine no compite con el del estadio; compite con la pantalla del celular, y le gana, creemos, porque trae gente alrededor.

BTS saluda desde el escenario frente a gradas llenas de público con lightsticks encendidos en tono turquesa
Los lightsticks del público tiñen las gradas durante un concierto de la gira ARIRANG. Foto: cortesía de BIGHIT MUSIC y Trafalgar Releasing

Del estadio a la sala: el cine de eventos ya juega en grande

BTS conoce bien este terreno. El 12 de marzo de 2022, la transmisión de Permission to Dance On Stage – Seoul llegó a 3,711 salas de 75 países y regiones y recaudó 32.6 millones de dólares, según Trafalgar Releasing. La distribuidora la presentó entonces como el estreno de cine de eventos más taquillero en el mundo. Este año, la función desde Busan del 13 de junio sumó cerca de 9 millones de dólares, según estimaciones de Box Office Mojo. Esa cifra solo cubre los ocho mercados que registra el sitio, entre ellos Estados Unidos y Canadá, México y el Reino Unido.

La misma distribuidora llevó a las salas fuera de Norteamérica TAYLOR SWIFT | THE ERAS TOUR; en México la distribuyó Cinépolis. En su comunicado, Trafalgar la describe como «la película de concierto más taquillera de todos los tiempos» y dice llegar a más de 15,000 salas en 132 países. La cartelera mexicana de estas semanas cuenta lo mismo con otros nombres: junto a los estrenos de ficción, Cinépolis ha programado funciones de Stray Kids, Rammstein y Ozzy Osbourne con Black Sabbath. Y no solo las giras gigantes encuentran ese espacio; también documentales musicales como el de Leiva hacen su recorrido por salas.

Lo que cambia, en nuestra lectura, es el hábito. Durante décadas, el cine fue el lugar para ver historias. Ahora también es un lugar para ir de concierto.

ARIRANG, el regreso que se mide en estadios

Detrás de la gira está ARIRANG, el quinto disco de estudio de los siete, publicado en marzo. Llegó a lo más alto del Billboard 200 en su semana de estreno, y «SWIM» hizo lo mismo en el Hot 100, como informó The Hollywood Reporter. Fue el regreso del grupo tras el servicio militar en Corea del Sur, y lo llevó a estadios de varios continentes. En México se presentó el 7, 9 y 10 de mayo en el Estadio GNP Seguros, como anticipamos en enero.

El verano le dio otro escenario fuera de lo común. El 19 de julio, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, BTS compartió cartel con Madonna, Shakira, Justin Bieber y Burna Boy. Fue el primer show de medio tiempo que ha tenido una final mundialista, y cerró un torneo que este año también tuvo partidos en la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.

El 4 de noviembre, BTS compartió en Instagram imágenes de su paso por São Paulo, la sede más reciente de la gira que llegó a los cines.
Los siete integrantes de BTS de pie en el borde del escenario, iluminados por reflectores, con el público al fondo
Bajo los reflectores, los siete frente a un estadio lleno: la escala que las funciones de cine intentan llevar a la sala. Foto: cortesía de BIGHIT MUSIC y Trafalgar Releasing

Donde termina el estadio

Por mucho tiempo, ver un concierto en el cine fue un premio de consolación: la versión grabada de algo que había pasado en otra parte. Las funciones de ARIRANG juegan con otras reglas. Tienen fecha y hora en la cartelera, como cualquier estreno, pero lo que ofrecen es una sincronía: saber que, del otro lado del Pacífico, ese mismo concierto está ocurriendo o acaba de ocurrir. La butaca no reemplaza a la gradería. La prolonga.

Si una canción que suena en Kaohsiung puede corearse el mismo día en una sala de Monterrey, ¿dónde termina, en realidad, el estadio?

Andrei Romero
Andrei Romero
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